domingo, 21 de agosto de 2016
DECLARACIÓN SOBRE EL DELITO DE TRAICIÓN A LA PATRIA
La Asociación Argentina de Juristas, Rama Nacional de
la Asociación Americana de Juristas - ONG con estatuto consultivo de ONU - , expresa
su preocupación, por la alarmante instrumentación de la justicia penal, con
denuncias a funcionarios del gobierno anterior, en la mayoría de los casos sin
el menor sustento probatorio, amplificadas de modo exponencial por los medios
de comunicación hegemónicos, que presionan sobre jueces y/o fiscales, a veces
complacientes por temor a ser estigmatizados si rechazan una denuncia. Aunque el
resultado final determinara la inocencia de los imputados, igualmente el
objetivo de su desprestigio ante la población se habría logrado.
Un
caso paradigmático es la tentativa, de resucitar la denuncia del Fiscal Nisman,
que imputaba a la ex Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner y
a su Canciller, Héctor Timerman, por presunto encubrimiento, al haber suscrito
el Memorandum con Irán, desestimada en su oportunidad en excelente fallo por el
Juez Rafecas, y confirmado por la Cámara Federal. Este nuevo intento fue
rechazado por el Juez, quien dice: “el Memorándum podrá ser criticado desde un
punto de vista geopolítico desde una visión de criterio y oportunidad, pero
nunca podría ser objeto de imputación penal a menos que tengamos que incluir en
la acusación a expertos como Susana Ruiz Cerruti, que defendió la legitimidad
del pacto en el Congreso, y de cientos de diputados y senadores que aprobaron
la iniciativa, además del propio Secretario General de Interpol, Ronald Noble, y
a Interpol misma, porque instigaron y propiciaron el diálogo de Argentina e
Irán y apadrinaron el Memorándum”.
Lo
insólito es la variante utilizada mediante otra acusación que tramita ante el
juez Bonadío, por el mismo hecho, violando el principio liminar del “non bis in
idem”, con el artilugio de cambiarle la
calificación, que en lugar de encubrimiento, pasa a la de traición a la Patria.
Dejando de lado la obvia circunstancia que las
tipicidades no multiplican las conductas ni los delitos, como se sabe la manipulación
de la calificación que al parecer algunos sostienen no conoce antecedente en
nuestra historia.
Sólo una confusión o la maledicencia
hace que se mencione, el caso del Gral. Perón y los legisladores, funcionarios
y personalidades de su gobierno, procesados por la justicia de facto en 1956 que no puede
considerarse como antecedente, pues pese al retorcimiento de los argumentos
usados en ese momento de abierta represalia, no se fundaba en el texto que
ahora se invoca, sino en el actual artículo 29º constitucional.
Al Gral. Perón y a otros
funcionarios los procesaban en función de otro tipo penal siempre problemático, que es la asociación ilícita, hoy
esgrimido contra Milagro Sala.
En
el artículo 119º, que es el que ahora se manipula por vez primera en nuestra
historia desde 1853, se tipifica la traición
a la Nación. Cabe recordar su texto, antes numerado 103º: La traición contra la
Nación consistirá únicamente en tomar las armas contra ella, o en unirse a sus
enemigos prestándoles ayuda y socorro.”
Si bien en muchas oportunidades se
empleó la expresión traición a la Patria en discursos
políticos o periodísticamente en forma irresponsable, en esta ocasión se
pretende disfrazarla con atuendo jurídico. Siendo siempre censurable el
lamentable abuso del lenguaje –a veces penoso-, cabe diferenciar su empleo como
injuria, del de un pretendido argumento jurídico.
Es preciso recordar que el concepto contenido en el artículo
119º constituye desde 1853 una garantía de origen iluminista, ubicada bajo de
título de Atribuciones del Poder
Judicial. Proviene del modelo norteamericano y su inclusión bajo este
título es significativa, pues se dirige
primeramente a los jueces, sin perjuicio de hacerlo – obviamente - también al
legislador ordinario.
El legislador constitucional
norteamericano quiso evitar con esta disposición que se confunda cualquier
delito con la traición a la Nación , como había
hecho el derecho inglés y como hicieron todos los absolutismos premodernos y
modernos, que calificaron todo delito político o cualquier disidencia como crimen de traición, repartiendo penas de
muerte con generosidad.
La razón por la cual el artículo se
dirige primeramente a los jueces proviene justamente de las arbitrarias
extensiones del concepto que había sufrido por parte de éstos en la
jurisprudencia inglesa. En el derecho norteamericano pesó la opinión de
Blackstone y en el resto del mundo la de Montequieu. Este último afirmaba: Basta que el crimen de lesa majestad sea
vago, para que el gobierno degenere en despotismo.
Pero el constituyente argentino de
1853 no copió esa disposición sólo movido por el origen iluminista y por el
modelo de los Estados Unidos, sino también por la triste experiencia nacional
durante nuestras luchas y guerras civiles.
La garantía del artículo 103º
histórico es el complemento necesario de la prohibición de pena de muerte por
causas políticas, obviamente inspirado también en la sangrienta experiencia
nacional y consagrado en el artículo 18º: Si el legislador ordinario - o el juez
por vía interpretativa - pudiesen considerar cualquier delito como traición a la Nación , todo delito
político (rebelión, sedición, etc.) hubiese podido caer bajo esa arbitraria
calificación y, por ende, sería fácil expediente para burlar la prohibición del
artículo 18º.
Vale la pena recordar lo escrito por
Joaquín V. González, que fue el constitucionalista más claro a este respecto: “En cuanto al delito en sí, la Constitución quiere
que no esté jamás en el arbitrio del legislador ni de los jueces el definirlo,
como ocurrió en Inglaterra en la época en que la justicia fue instrumento
servil del despotismo del Parlamento o de los Reyes, pues, el primero
clasificaba de traición los hechos menos criminosos de los súbditos para
someterlos a la última pena; y los segundos, con su poder arbitrario de decidir
qué actos eran o no traiciones prestábanse a satisfacer las más criminales
venganzas de los príncipes. “
Agregaba
que “la Constitución ha limitado el poder
de la ley a los términos de su propia definición para evitar que ni ella, ni
los jueces puedan nunca ultrapasar los límites marcados, y fijando una línea
clara de división entre los poderes de legislar y los de administrar justicia.
Es
opinión doctrinaria unánime que la
voz únicamente (el only del texto norteamericano modelo)
prohíbe a los jueces argentinos cualquier integración
analógica respecto de la fórmula constitucional. Al decir del riojano, cuando la Constitución emplea
la palabra “únicamente” al definir en
qué consiste la traición, ha expresado … su voto porque la justicia argentina
no se convierta en auxilio de la opresión.
El
penalismo nacional de todos los tiempos y colores es unánime - y aún más claro
que el constitucionalismo - en afirmar la naturaleza de garantía del artículo
119º constitucional, señalando que le está prohibido al legislador extender el
tipo de la Constitución.
El
artífice del código de 1921 escribió: El
Congreso Nacional no puede en esta materia usar la amplitud de facultades con
relación a la casi totalidad de los otros delitos, pues por excepción y como lo
ha hecho en contados casos, la
Constitución ha dicho cuándo existe el delito de traición.
Las
discusiones posteriores entre penalistas se limitaron a debatir si la ley
ampliaba el concepto constitucional o no, pero todos coincidiendo en que no
podía hacerlo y, por supuesto, menos aún los jueces.
La opinión unánime de la doctrina penal
argentina exige también que este delito se cometa en estado de guerra
internacional. Lo han dicho en forma expresa todos los doctrinarios penales
argentinos que desarrollaron la parte especial de nuestro código, sin excepción
alguna: Rodolfo Moreno (h), Eusebio Gómez, Sebastián Soler, Ricardo C. Núñez,
Carlos Fontán Balestra, Octavio González Roura, Ricardo Levene (h), Jorge Eduardo Buompadre, Carlos Creus, Edgardo
Donna, etc. .
Pues
bien: nunca la
República Argentina estuvo en guerra con Irán, ni siquiera se
preparó para producir una situación bélica o para atacar a Irán, jamás hubo un
estado de guerra formal ni informal.
Dando
por cierto que un estado extranjero haya cometido un acto de agresión contra la
Nación, ser víctima de una agresión no significa una guerra, sino, en último
caso y conforme al derecho internacional, dicha agresión habilita al estado
agredido a llevar adelante una guerra defensiva, pero esto nunca lo hizo la procedente conforme al derecho internacional,
reclamando la extradición y sanción de eventuales responsables.
Esta
situación la previó claramente en su texto de 1983 Carlos Creus, cuando nada
hacía prever el horroroso crimen cometido en nuestro país. Dijo el profesor de
Santa Fe, con meridiana claridad: “Pero
no constituye guerra internacional el ataque restringido a personas o grupos de
nacionales en el país o en el extranjero (que puede ser motivo de una guerra,
pero que no lo es todavía, salvo que se realice dentro del marco prospectivo de
un conflicto bélico internacional). La guerra internacional existe cuando se ha
declarado formalmente, según las disposiciones constitucionales y el derecho
internacional, o cuando se han producido hostilidades que ya importan la
guerra, aunque no se la haya declarado formalmente (el Código de Justicia
Militar fija también, como término inicial, el “decreto de movilización para la
guerra inminente” – ver artículo 882 - pero allí no hay todavía guerra
internacional) y termina cuando se ordena el cese de las hostilidades, aunque
permanezca vigente el estado de guerra hasta la celebración formal de la paz.
El delito sólo se puede dar entre el comienzo y el final de la guerra.”
La
Argentina ni siquiera emitió un decreto de movilización, como lo preveía el
derogado Código de Justicia Militar – vigente al tiempo en que Creus escribía -
con motivo de la agresión sufrida. Menos aún hubo hostilidades por parte de nuestro
país respecto de Irán. Ser agredido no significa guerra, sino sólo victimización: no hay guerra si no hay dos partes en
guerra.
El
derecho internacional legitima la guerra defensiva, en forma análoga a la
legítima defensa del derecho penal, pero si quien sufre la agresión ilegítima
no actúa, no hay conducta defensiva que justificar: sólo persiste la agresión
ilegítima.
Las disposiciones de nuestros artículos 18º
(prohibición de pena de muerte por causas políticas) y 119º (definición
limitativa constitucional de la traición), son dos normativas complementarias,
que tienen el expreso objetivo de evitar toda confusión entre la enemistad e
incluso los delitos políticos con la traición.
Nuestra Constitución es clara y
terminante en cuanto a que no autoriza a nadie – al calor de cualquier
circunstancia - a poner mano en la estricta definición de la traición,
sabiamente consagrada desde 1853, porque eso implicaría abrir las compuertas de
la venganza política ilimitada, retrotrayéndonos a tiempos de guerra civil, por
fortuna definitivamente superados.
La AAJ convoca a los integrantes del Poder
Judicial y el Ministerio Público a evitar ser instrumentados por los medios de
comunicación al servicio de intereses partidarios, económicos, o de cualquier
otra naturaleza, y decidir las causas de su competencia, agotando todas las
medidas de prueba adecuadas, en el menor tiempo posible, y desestimando in
límine las inútiles y las chicanas que sólo tienen por objeto la prolongación temporal de la causa, o constituyan las
denominadas maniobras de “pesca”, con pleno resguardo de los derechos y
garantías constitucionales.
Buenos Aires, 12 de Agosto de 2016
EUGENIO
RAUL ZAFFARONI - Presidente
LILIANA
B. CONSTANTE - Secretaria General
viernes, 12 de agosto de 2016
Cena en homenaje al Dr. E. Raúl Zaffaroni - Juez de la Corte IDH
El jueves 11 de agosto la AAJ - Rama argentina ofreció una cena en el CPACF en homenaje al Dr. E. Raúl Zaffaroni por su asunción como integrante de la Corte IDH.
domingo, 7 de agosto de 2016
DECLARACIÓN SOBRE EL CASO BELÉN
La Asociación Argentina de Juristas, Rama nacional de la Asociación Americana de Juristas -Organización no gubernamental con estatuto consultivo ante el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, que tiene entre sus objetivos la promoción de los Derechos Humanos y su efectiva vigencia - , ve con gran preocupación la actitud asumida por los efectores de la salud pública, del Poder Ejecutivo y en especial la del Poder Judicial de la provincia de Tucumán, en razón de la violación flagrante de derechos humanos y el trato prejuicioso del que ha sido víctima la joven ciudadana conocida como Belén.
Se acusó a Belén de haber dado a luz un feto con vida, luego haber cortado y anudado el cordón y haber introducido al bebé en el interior de un inodoro provocándole un traumatismo de encéfalo craneano que le ocasionó la muerte en la madrugada del día 21 de marzo de 2014. Con fecha 12 de mayo de 2016 se dictó sentencia condenando a Belén a 8 años de prisión, por considerarla autora penalmente responsable del delito de homicidio agravado por el vínculo mediando circunstancias extraordinarias de atenuación, en perjuicio de NN. Desde el 21 de marzo de 2014 la imputada permanece privada de su libertad. La sentencia fue apelada y se encuentra a estudio de la Corte Suprema provincial.
La aseveración de que el bebé (de 32 semanas), hallado en un baño de un pabellón paralelo al pabellón del sanatorio en que fue atendida Belén, es hijo de la acusada no se apoya en ninguna prueba producida, es una afirmación dogmática y arbitraria que lo conduce a interpretar los hechos en forma prejuiciosa y discriminatoria.
Ningún testigo afirmó haber visto parir a la imputada, ni siquiera la vieron embarazada, tal como quedó manifestado reiteradamente por los profesionales de la salud y por su propia madre que la acompañó; tampoco se encontró el baño donde se halló el bebé fallecido en condiciones de haber sido el lugar en que se desarrollara un parto.
Belén, según constancias policiales obrantes en autos arribó al sanatorio a las 3.50 de la madrugada, habiendo sido hallado el feto (de 32 semanas) cuya maternidad le adjudican a las 3 de la madrugada (casi una hora antes de su arribo), solicitó ir al baño a las 6.30, volviendo con hemorragias, por lo que se derivó a ginecología donde se le hizo un legrado intrauterino, el médico interviniente expresó que de acuerdo a las membranas y restos de cordón, el tiempo de embarazo sería compatible con una gestación de más de 22
semanas. En la causa no obra ningún análisis de los restos de membrana o cordón perteneciente a la imputada, lo que hubiera aportado certeza sobre el tiempo de gestación, y la eventual correlación con el cuerpo del feto hallado por la jefa de parteras en un baño. Resulta sorprendente la falta de análisis genético sobre el cuerpo del feto encontrado, que hubiera permitido arribar a conclusiones más certeras sobre la maternidad o no de la acusada. El legrado le fue realizado a la condenada una vez detenida por personal policial y en presencia de este, incluyendo efectivos masculinos. Culminada la intervención le fue acercado un feto en una cajita para que lo viera.
Por ello consideramos que:
- en la madrugada del 21 de marzo de 2014 se violaron en una institución de salud pública de nuestro país los derechos humanos fundamentales de una ciudadana, que gozan de jerarquía constitucional a la luz de los convenios internacionales, esto es: el derecho a la salud, en particular a la salud sexual y reproductiva, a la integridad física psíquica, a la intimidad, a la dignidad y a la vida.
- Estas violaciones se han dado a partir de la violencia obstétrica e institucional en que se vio envuelta Belén, embistiendo el artículo 6 incisos b y e respectivamente, de la ley nacional 26.485 de Protección para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales.
- Los Tratados de Derechos Humanos incorporados a nuestra Constitución Nacional en el art. 75 inc. 22, en particular la Convención para la Eliminación de toda forma de discriminación contra la mujer (CEDAW), imponen como una obligación a los Estados -en todos sus niveles y poderes- consagrar constitucional y legislativamente el principio de igualdad y asegurar su realización práctica, dictar las normas y adoptar todas las medidas adecuadas para eliminar la discriminación, establecer la protección jurídica de los derechos de la mujer y garantizar la protección efectiva.
- la Convención para la prevención, sanción y erradicación de la violencia contra la mujer, conocida como la Convención de Belén do Pará, establece en su art. 7 que los Estados condenan todas la formas de violencia contra la mujer y convienen en adoptar políticas orientadas a prevenir, sancionar y erradicar dicha violencia, comprometiéndose a establecer procedimientos legales, justos y eficaces para la mujer que haya sido sometida a violencia, que incluyan entre otros, medidas de protección y un juicio oportuno.
- Con el dictado de la sentencia en crisis, de interpretación sesgada y discriminatoria de la prueba, se ha violado también su derecho constitucional y universal al debido proceso.
- La perspectiva de género invita a los juzgadores a incorporar en sus labores de argumentación jurídica un análisis de los posibles sesgos discriminatorios que, de manera implícita o explícita, pueden estar contenidos en la ley o en su aplicación.
En este proceso la violencia se ha naturalizado al punto de no ser registrada en absoluto y, por el contrario, utilizarse como elemento de juicio en contra de la víctima.
El impacto diferenciador que tiene analizar un caso desde la perspectiva de género puede conducir a rebatir argumentos discriminatorios antes naturalizados y a valorizar pruebas antes desdeñadas. Es una tarea que debe realizarse a conciencia, para no caer en una valoración sesgada de las pruebas por prejuicios de género que en algunos casos no se expresan en forma directa pero que se traducen en una exigencia de estándares superiores a los exigidos por el propio código penal.
- Consideramos que en el caso de autos las pruebas colectadas no han sido valoradas conforme a la regla de la sana crítica y parámetros objetivos, sino en forma sesgada, descontextualizada, arbitraria, estereotipada y con claros signos de haberse apartado de un análisis no discriminatorio.
La acusada ha sido investigada y juzgada mucho antes de la intervención del propio fiscal y del órgano judicial.
Nos encontramos en presencia de un claro contexto de violencia institucional y obstétrica, donde quien concurrió a ser asistida en un hospital público fue internada en una sala con policías a su alrededor, incriminada, investigada y condenada. Rápidamente pasó a estar “aprehendida” y “detenida” e internada con custodia policial. En ese contexto, se le mostró un feto en una caja, atribuyéndosele su maternidad, cuando padecía un cuadro de angustia y estrés en medio de una intervención médica con anestesia.
Por ello, en función del derecho constitucional de peticionar a las autoridades, la AAJ solicita respetuosamente a la Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Tucumán la cuidadosa revisión del caso para su adecuada solución conforme a derecho.
Buenos Aires, 27 de Julio de 2016
EUGENIO RAUL ZAFFARONI
PRESIDENTE AAJ - Rama Argentina
LILIANA COSTANTE
SECRETARIA GENERAL AAJ - Rama Argentina
BEINUSZ SZMUKLER
PRESIDENTE CONSEJO CONSULTIVO CONTINENTAL AAJ Continental
sábado, 9 de julio de 2016
DECLARACIÓN SOBRE EXTRADICIÓN DE PÉREZ CORRADI Y PRESIONES PARA LA RENUNCIA DE LA PROCURADORA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Iber Esteban Pérez Corradi, imputado como autor
intelectual, del triple crimen de Gral.Rodríguez en la denominada causa de la
“efedrina” se encontraba prófugo desde el año 2012, con pedido de captura
nacional e internacional. El Ministerio de Seguridad bonaerense llegó a ofrecer
una recompensa de entre 20.000 y 100.000 pesos “a las personas que aporten
información fehaciente que contribuya a establecer el paradero y lograr su
detención”. Según había informado el 12 de enero el Ministro de Seguridad de la
Provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo, la recompensa sería elevada a 2
millones de pesos.
Detenido en Paraguay, se inició el trámite de extradición.
Sus propios abogados declararon que su
entrega a la Argentina demoraría alrededor de 30 días. Paralelamente, autoridades
nacionales comenzaron tratativas con Pérez Corradi, para que aceptara su
extradición, y así evitar las demoras del trámite judicial paraguayo.
Culminaron con un acuerdo en virtud del cual, ante los temores de Pérez Corradi
de ser asesinado en la cárcel, se le concedieron sus reclamos de un tratamiento
especial como ”testigo protegido” y el traslado a nuestro país, en el que se le
proporcionaría vivienda y sostén económico a su familia. Hasta aquí la
información periodística, de la que se deduce que Pérez Corradi volvería al
país sin los límites de la extradición, que impide una investigación sobre
otros delitos no comprendidos en el requerimiento de captura. Todo indica que
la urgencia y el otorgamiento de sus pedidos se deben a la intención de
utilizar su “testimonio” para implicar a funcionarios del gobierno anterior en
esa causa u otras. La gravedad institucional reside en que, según el diario “La
Nación” (2 de julio), Pérez Corradi “tendrá el privilegio de permanecer en un
lugar distinto al del resto de los presos en la medida que hable. Si pasa el
tiempo y no dice nada, vamos a trasladarlo a un penal común porque, entonces,
entendemos que no estará en riesgo su vida” advirtió una alta fuente del
Ministerio de Seguridad.” En una palabra, si no declara conforme a lo
convenido, se acabaron las garantías para su vida. Más allá de la posible
nulidad de una declaración obtenida en tales condiciones, se estaría
configurando, por parte de los funcionarios actuantes y de sus superiores, que
lo ordenaron o consintieron, la comisión del delito de coacción (art. 149, bis
del Código Penal).
No menos preocupantes resultan las declaraciones del
Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires (La Nación, 2 de julio,
tapa y pág. 27) en las que criticó a la Justicia, afirmando: ”Hay sectores que
representan un garantismo de los delincuentes. Queremos que se imponga un galantismo
de los ciudadanos honestos. Ese sector viene sin duda del Frente para la Victoria
(FPV). La Procuradora Falbo viene de ese sector”, denunció. Luego agrega: “Ella
tiene un compromiso político con los sectores del peronismo. Ella ha trabajado
y militado con Aníbal Fernández… Cuando se murió Néstor Kirchner ella estaba al
lado del cajón. Creo que tiene su tiempo agotado. Ya cumplió un ciclo en la
provincia”.
En síntesis, el Ministro de Seguridad de la Provincia de
Buenos Aires: 1) Divide a la sociedad entre “ciudadanos honestos” a quienes él
representa, que serían los únicos a quienes hay que garantizar sus derechos, y
presuntos “delincuentes”, que deben ser castigados, privándolos de las
garantías que la Constitución Nacional y los pactos de derechos humanos le
conceden a “toda persona” y que el Estado está obligado nacional e
internacionalmente, a satisfacer. 2) Presiona a la Procuradora para que
renuncie, violentando la única vía institucional para su eventual
desplazamiento que es el juicio político, pero no formula denuncia concreta de
mal desempeño ante la Cámara de Diputados
para obtenerlo. El Ministro debe saber que la militancia política anterior a la
asunción del cargo, las relaciones personales o la presencia en el sepelio de
un ex presidente no puedan servir a ese propósito.
Ritondo no dice como ni cuando debe ser el castigo de los
presuntos delincuentes, ni quienes
pueden aplicarlo. La respuesta, en los mismos días, pareció darla un
comunicador radial, Baby Etchecopar, quien llamó a los policías a que “maten a
los chorros”. Otro de sus colegas, en un programa televisivo, luego de
difundir, con un suave tono crítico, ese llamado al crimen, justificó el
“exceso verbal” de su autor, por haber sido víctima de delincuentes.
Enunciados de ese nivel de violencia, dichos por
formadores de opinión, no pueden explicarse o justificarse como meros
exabruptos. Provoca inquietud que ningún funcionario público haya tomado
conocimiento y cumplido con su deber de promover una denuncia por el delito de
instigación a cometer delitos (art. 209 del Código Penal).
Tal como lo señalamos en nuestra declaración del 18 de
junio, respecto al Decreto 656/2016 que derogó el régimen de transparencia de
los fondos de la nueva Agencia Federal de Inteligencia, y el Decreto 721/2016,
que facilita la autonomización de las cúpulas militares del poder civil, estos
hechos se inscriben en la política de quienes desde el gobierno pretenden
enfrentar el conflicto social mediante la represión a los sectores populares,
con la colaboración de un poder judicial y un ministerio público dóciles. Y
para ello no vacilan en burlar la institucionalidad democrática.
Para completar el cuadro de desguace institucional y de
falta de respeto a la división de poderes, el diario La Nación del día de hoy
destaca como una de las frases más importantes del Presidente de la Nación, en
declaraciones realizadas en Europa respecto a la Procuradora General de la
Nación, que “no goza de la confianza del Presidente. Pero la mujer insiste en
sostenerse en el cargo más allá de todo. Ya el tiempo encontrará la solución.”
Es sorprendente que el Ing. M. Macri desconozca el art. 120 de la Constitución Nacional,
que establece que el Ministerio Público es un órgano independiente, con
autonomía funcional y autarquía financiera, que tiene por función promover la
actuación de la justicia en defensa de la legalidad, de los intereses generales
de la sociedad, en coordinación con las demás autoridades de la República”.
No es la confianza del Presidente, sino la de la sociedad,
la que requiere el cargo. Por ello, la Asociación Argentina de Juristas, rama nacional de la Asociación Americana de Juristas
-Organización no gubernamental con estatuto consultivo ante el Consejo
Económico y Social de las Naciones Unidas, que tiene entre sus objetivos la
promoción de los Derechos Humanos y su efectiva vigencia, y la defensa del
Estado Democrático y Social de Derecho- reclama al Poder Ejecutivo
Nacional y al de la Provincia de Buenos Aires cesar estas prácticas que los
deslegitiman, y a sus jueces y fiscales, efectivizar su independencia en
función del resguardo de los derechos constitucionales.
Buenos Aires, 7 de
Julio de 2016.
EUGENIO RAUL
ZAFFARONI - PRESIDENTE AAJ Argentina
LILIANA CONSTANTE - SECRETARIA GENERAL AAJ Argentina
BEINUSZ SZMUKLER - PRESIDENTE del CONSEJO CONSULTIVO CONTINENTAL
jueves, 7 de julio de 2016
Cena agasajo al Dr. E. Raúl Zaffaroni a realizarse el día jueves 11 de agosto próximo, a las 20.30, en el "Salón Restaurante" del CPACF
Estimad@s integrantes de la A.A.J. - Rama Argentina:
Nos dirigimos a ustedes con el objeto de invitarl@s a la cena agasajo al Dr. E. Raúl Zaffaroni a realizarse el día jueves 11 de agosto próximo, a las 20.30, en el "Salón Restaurante" del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal, sito en Avenida Corrientes 1441, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a fin de celebrar su jura como Juez integrante de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Asimismo solicitamos, debido... a la limitada capacidad del salón donde tendrá lugar el evento, se sirvan enviar confirmación de asistencia –como también adquisición de la entrada- con anterioridad al 15 de julio próximo, a las casillas de correo y/o teléfonos que a continuación se detallan:
marianatkatch@yahoo.com (15-5841-9753)
cristinajorge2001@yahoo.com.ar (15-4189-4390)
L@s esperamos y agradecemos desde ya la siempre comprometida participación de tod@s.
Saludos cordiales,
Comisión Directiva
AAJ - Rama Argentina
Valor entrada:
$ 590
viernes, 1 de julio de 2016
Nueva reunión de la A.A.J. - Rama Argentina - martes 5 de julio, a las 18.30, en la AABA
Estimad@s:
les informamos que la próxima reunión ordinaria de la Rama se realizará el martes 5 de julio, a las 18.30, en la sede de la Asociación de Abogados de Buenos Aires (AABA), sita en la calle Uruguay 485 3° piso, CABA.
Orden del día propuesto:
1. Informe sobre actividades de divulgación y organización de la XVII Conferencia Continental de la AAJ.
2. Informe sobre finanzas.
3. Informe sobre organización de la jornada preparatoria para la XVII Conferencia Continental de la AAJ. (Jornada a realizarse en el mes de septiembre en sede de la AABA).
4. Consideración solicitudes ingreso soci@s;
5. Varios.
2. Informe sobre finanzas.
3. Informe sobre organización de la jornada preparatoria para la XVII Conferencia Continental de la AAJ. (Jornada a realizarse en el mes de septiembre en sede de la AABA).
4. Consideración solicitudes ingreso soci@s;
5. Varios.
Asimismo les solicitamos que envíen otros temas que deseen incluir en el orden del día para su tratamiento, como así también confirmación de presencia, a las casillas de correo que se detallan a continuación:
costante.lilianabeatriz@gmail.com
cristinalivitsanos@gmail.com
cristinalivitsanos@gmail.com
L@s esperamos y agradecemos desde ya la siempre comprometida participación de tod@s.
Saludos cordiales,
Saludos cordiales,
Comisión Directiva
AAJ - Rama Argentina
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